En el Templo del Barrio Atlético se abrió la fecha 14 del torneo de verano de la Liga Sanjuanina de fútbol. Se enfrentaron el Atlético Trinidad y el Deportivo Aberastain. El León quiere dar pelea en su lucha por no descender y en su cancha, con el aliento de su gente, venció al Naranja Pocitano por 2 a 1.
El partido fue interesante por lo que mostraron los dos equipos. Las urgencias de Trinidad lo llevaron a tomar las riendas del juego. Creó muchas situaciones, pero fallaba en la puntada final, mientras que el naranja visitaba poco el área del equipo local.
El primer tiempo se fue con el marcador cerrado y con algunos gritos tibios de los plateístas para que los muchachos pusieran “mas actitud” en la cancha, en tanto que el visitante llegó a vestuarios con cierta tranquilidad porque estaba haciendo su negocio de llevarse algo a la calle Furque.

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El complemento fue totalmente distinto, porque de entrada el arbitro Alfredo César vió un agarrón contra Agustín Quiroga dentro del área y terminó cobrando penal. Fue el propio “Cuco” el encargado de ir desde los doce pasos y rompió el cero con un remate seco al palo izquierdo del arquero pocitano. Casi de inmediato, el naranja se quedó con diez y eso simplificó las cosas para el León.
Luego, llegaría una segunda tarjeta roja para Aberastain y aparecieron los espacios, cosa que aprovechó Francisco Cabañas para estirar las cifras. Pero como el León está llamado a sufrir, sobre el final, y de tiro libre, apareció Paulo Garín para acercar al Depor pocitano, pero el tiempo no le alcanzó y se quedó sin chances de empatar.
El desahogo de los hinchas y los jugadores trinitenses al final del partido habla de la tensión con la que viven la situación que atraviesa el club, que según el propio Agustín Quiroga, se juraron jugar cada partido como una final. Ya ganaron la primera y les restan cuatro por delante. Por lo menos ésta tuvo un sabor especial, a naranja.

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