El Templo del gol

Foto: Gentileza Sergio Vera

La segunda fecha del Apertura del fútbol sanjuanino no podía empezar de la mejor manera. Un verdadero partidazo se dio en el Barrio Atlético con un empate con todos los condimentos entre el Atlético Trinidad e Independiente de Villa Obrera. 

El juego terminó con un impensado 3-3 más que nada por como jugó un equipo y como terminó aprovechando el otro.

Trinidad siempre fue el que llevó las riendas del partido, apoyado en la experiencia de nombres como Hernán Muñoz y Walter Costa en la mitad de la cancha. Sebastián Pereyra y Diego Paredes en la defensa y la velocidad y picardía de Lorenzo Aballay adelante.

El León se puso adelante, con el gol de Gustavo Guzmán pero lo empató la Villa gracias al gol de Lisandro Galván y así se fueron al descanso.

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Ya en el complemento, con dos penales a favor, Trinidad se puso arriba. Primero marcó Lorenzo Aballay y después lo hizo Emanuel Escudero. Todo parecía liquidado, pero no contaban con la astucia del villero.

Franco Cortínez, de cabeza acercó a los chimberos y sobre el mismo final, apareció un centro al área del León, nadie la podía sacar hasta que le llegó la pelota a Fernando Tapia y la mandó a guardar para el delirio en el banco villero y la desazón en todo el estadio León y rubricar el emocionante empate final.

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