Pasaron apenas dos meses desde que llegó con el objetivo claro de salvar al club de la situación límite en la que se encuentra. No lo pudo conseguir, y por eso Mauricio Escudero dio un paso al costado y dejó la dirección técnica de Recabarren de Zonda.
Un plantel corto, sin jugadores de renombre que hagan la diferencia como lo hacen otros equipos, conspiraron contra la idea que tenía el “Bicho” Escudero al momento de asumir, pero con las ganas y entrega de los jugadores lo trataron de reemplazar.
No aparecen los resultados, el equipo hundido en el fondo de la tabla, cada vez menos margen de error y no poder plasmar la idea futbolística que el cuerpo técnico pretende en sus jugadores, llevaron a la renuncia.
Luego de una reunión en la tarde del lunes, y después de la dura derrota frente a López Peláez, el ahora ex técnico y los dirigentes de la Academia llegaron a un acuerdo para ponerle fin al vínculo de muy buena manera.
Ahora, habrá que ver quién toma las riendas del equipo y busca el milagro de la salvación.

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