Alianza ganó su tercer partido consecutivo por 3 a 1 ante Unión y reafirmó que los chicos son cosa seria. Con este resultado quedó puntero de la Zona y empieza a pensar en la clasificación a la próxima ronda.
Al principio el empuje Lechuzo fue lo que se pudo ver en la cancha. Con jugadas asociadas y circulación rápida tomó protagonismo. Una pelota en el travesaño y una buena actuación del arquero de Unión, impidieron la apertura del marcador.
Ese fue el libreto de la película, incluso, hasta el comienzo del complemento. Porque si hay algo que se pudo resaltar del equipo, es la paciencia que trabajó. La recompensa llegó luego de una jugada asociada por la izquierda, Nahuel Ángel quedó de cara para definir, pero lo bajaron y fue decretada la pena máxima. Pereyra lo cambió por gol y el marcador, al fin, se abrió.
Luego llegó la reacción de Unión. Que a fuerza de la pelota parada pudo encontrar la igualdad tras un centro cruzado de Sebastián Cortéz. Era un premio bastante grande e injusto para un equipo que cada falta recibida, la convertía en un acto protocolar para dejar correr el reloj. Tal vez fue la parte donde más difícil se puso el partido para los dirigidos por Pascual, pero lejos de perder las riendas del partido, fue cuando mostró personalidad.
Siguió buscando por distintos medios y Cáceres que había ido a buscar una pelota parada, encontró una pelota picando en el área y la mandó a guardar. Buen premio para el defensor y el Lechuzo se puso en ventaja de vuelta. Ya minutos más tarde llegó el golpe de gracia. Ante una defensa abierta, Nicolás Manrique recibió una pelota para definir ante el arquero. 3 a 1 para afianzarse en la Zona, seguir invictos y para pensar que los “pibes” juegan a cosas de grandes.

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