Se sabe que el fútbol esta equiparando la balanza cada vez más y ya no es propiedad exclusiva de los hombres. Tanto adentro como afuera de la cancha cada vez hay más mujeres.
Ayer, en el clásico cuyano hubo mucha hinchada femenina en diferentes sectores del Hilario Sánchez y fundamentalmente en la popular Norte, donde también ellas le hicieron “el aguante” al equipo de sus amores.

Las pibas gritan, alientan, sufren, gozan, insultan y disfrutan como cualquiera en la “popu”, lugar donde se banca los trapos y se contagia la música de sus cánticos al resto del estadio.

Realizan, al igual que muchos, colectas, rifas y demás para conseguir diferentes elementos para distinguirse en su lugar en la tribuna. Así fue que consiguieron hacer algunas banderas que las identifica y ayer, por ser domingo de pascuas, regalaron paletas de chocolate a los hinchas en la tribuna.

Ayer fue el clásico, nadie se lo quiso perder y mucho menos ellas, que llegan en grupo, algunas “tuneadas” como si fueran a una fiesta, que en definitiva para ellas, lo es.
El equipo le pagó con un triunfo y ellas, LAS PIBAS, lo disfrutaron como nunca cantando hasta quedar afonicas de la alegría.

El mundo está cambiando, el fútbol también, pero LAS PIBAS no cambian y son fieles a los colores. Porque en la popular norte del verdinegro está la belleza clásica.

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