

Y nació el protagonismo de otro cuarteto. En ese primer giro final, el cuarteto Oropel-Díaz-Tivani-Fredes fue conectado por parte del pelotón que persiguió desde Vallecito para entrar a la definición en un apasionante final. Los sucedió otro cuarteto conformado por el puntano Tomás Moyano, el neuquino Alejandro Quilci, el puntano Leandro Velardez y el sanjuanino Lisandro Bravo, armando un grupo decisivo que llegaron al cierre con lo justo. En los últimos 5 kilómetros de la clásica, Velardez y Moyano partieron para decidir mano a mano la carrera, pero Quilci y Bravo los conectaron, aunque el pelotón los neutralizó para un final apasionante en Avenida San Martín donde la potencia de Leo Cobarrubia, del SEP, terminó por darle dueño a la Doble Difunta Correa, versión 2026.

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