LADO B: Papá Supercampeón

Cuarta entrega de LADO B, donde Ecos Deportivos te quiere contar la vida de los deportistas fuera de su zona de confort. En esta nueva entrega nos metimos en la casa de un gran ex jugador, un muy buen técnico, gran amigo y excelente persona, el no es otro que Javier “Chaca” Ibaceta.

En la nota nos cuenta de su familia, sus vivencias fuera de la provincia, sus momentos dolorosos, su mujer y todo lo que hacen al LADO B del protagonista.

-Chaca, antes que nada, agradecerte por recibirnos en tu casa y por dejar que conozcamos un poquito más allá de vos y tu familia y a propósito de eso, ¿como se compone la familia Ibaceta?

-Gracias a ustedes por venir y por hacer que le gente conozca más de los protagonistas. Y con respecto a tu pregunta, mi familia está compuesta por mi esposa Daniela y los cinco chicos, Anna Paula 22 años, Luciana 19 años, Juan Pablo 17 años, Mia 16 años y Lorenzo 6 años.

-Una gran familia ensamblada la tuya Chaca, a propósito de ello, ¿Que significa tu familia para vos?

-Bueno, la familia, como creo que a todos, son el sostén, son los que están en los momentos más difíciles. En lo particular y deportivo, creo que son los que tienen que soportar las caras, los estados de ánimo, cuando llegas a casa enojado por algún resultado donde no te fue bien o por circunstancias del partido. Y ellos son los que están siempre y te sacan una sonrisa.

-Respecto a eso, quiero que le cuentes a la gente, ¿como conociste a mujer, Daniela?

-Con Dani, coincidimos sin querer en un casamiento, donde yo era testigo de los novios, por allá por el 2015. Y nos sentaron en la misma mesa. No cruzamos palabras y dos meses después nos encontramos en una red social. Le mandé la solicitud, me costó que la aceptara. Y luego de muchos mensajes y largas charlas vía online logré tener una cita con ella y de ahí en más, no nos separamos nunca más.

-¿Javier, que disfrutas hacer y hoy no lo estás haciendo?

-Y hoy lo que extraño por ahí es jugar a la pelota. Estuve jugando el Senior para Del Bono, terminamos hace un par de semanas y de ahí no he vuelto a jugar. Además tengo el club de mi barrio (Rivadavia Norte), y no estamos jugando tampoco. Los sábados son de fútbol, juntarse con los chicos a charlar de otras cosas que no sea de fútbol, es el cable a tierra.

¿Que aprendiste de tus padres y y hoy lo están aplicando en tus hijos?

-Yo creo que las cosas han ido cambiando mucho. Con Daniela hemos tenido una crianza un poco más dura y ahora tal vez nosotros somos más permisivos y somos hasta más amigos con los chicos.

VIDEO PARTE UNO 

 

Javier tuvo que sufrir la pérdida de su padre hace trece años y luego también su mamá hace cinco años, para colmo estando él en Neuquén, trabajando y dirigiendo al Deportivo Rincón.  Además, su mujer casi al mismo tiempo que daba a luz a Lorenzo, su último hijo, también perdía a su mamá. Duros golpes que hicieron que la familia se forjara de fuerza, valentía, coraje y sobretodo de mucho amor entre ellos para poder sacar adelante la situación. 

Que te gustaría hacer y todavía no has podido?

-Creo que deportivamente no estoy disconforme con como me ha ido siendo jugador y ahora como técnico me toca pasar por un presente muy lindo en una institución muy linda como Colón y vamos proyectando todo a muy corto plazo, pensando en la pretemporada, en los jugadores que pueden llegar y algunos que se pueden ir, pero en líneas generales estoy muy conforme.

-¿Y en lo personal, con la familia?

-Creo que nos queda pendiente unas vacaciones todos juntos. Nos las debemos y creo que en algún momento lo vamos a hacer, más allá que ahora es algo complicado porque nosotros somos muchos y es algo complicado, pero eso es algo que tenemos pendiente.

¿Si tuvieras que renunciar a algo para cumplir un objetivo o un propósito, que dejarías de lado?

-Creo que lo que me ha ido pasando, es que fui dejando de lado eso de yo poder seguir jugando a la pelota, en algunos  casos por obligación porque los tiempos no son los mismos. Lo que si juego mucho es al padle, por ahí me voy dos o tres veces por semana. Y por ahí sin querer no te vas dando cuenta y vas dejando de lado eso de jugar al fútbol. Ahora empieza la Copa de Campeones Senior y la voy a jugar para Villa Ibañez (con Mariano Nuñez y Luto Molina).

-Bueno, ahora vamos a hablar con Daniela. ¿Como es la vida de una mujer que tiene un hombre hiperactivo al lado?

-Te terminas acostumbrando porque todo el día va y viene, cuando no es jugando a la pelota, es al padle y te terminas acostumbrando, hasta le conoces los horarios y los días que se va o que se queda.

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-Voy a interrumpir (dice el Chaca), porque ella sabe muy bien que los sábados son de pelota. Yo me enojo mucho con mis amigos cuando los sábados se van al centro, a un cumpleaños o algo. Yo les digo: ” muchachos, los sábados no se va a cumpleaños, ni al centro, no se hace otra cosa que jugar a la pelota”

-Chicos, ¿como es vivir lejos de los afectos, de los amigos, en otro lugar y con otras costumbres?

-La distancia siempre es dura, no tenes a nadie cerca, pero también te sirve para unirte como familia, porque nos pasaron muchas cosas lindas (nacimiento del hijo más pequeño en Neuquén), pero también cosas malas y tristes para nosotros (el fallecimiento de la mamá de Daniela y también la madre de Javier). Además, yo lo veo como darle otro interés a la vida. Pero fundamentalmente se EXTRAÑA muchísimo, y ese fue el principal motivo por el que pegamos la vuelta.

Y Daniela, ¿Como fue tu estadía en Neuquén, porque a diferencia de Javier que trabajaba y tenía más vida social, vos estabas sola en casa?

-Yo estaba sola con los chicos, encerrada en casa porque no conocía a nadie, si salía, lo hacía con ellos y además soy muy tímida y tal vez por eso no hice amistades. Más allá que me gustaba mucho estar allá, extrañaba mis amigas, mi familia y mi gente.

-Chaca, ¿podes definirme en dos palabras, a tus papás, a tu mujer y a los chicos?

-Amor puro, creo que esa sería la definición perfecta. Fui criado en una familia bien constituida. Con mi viejo que era terco y mi mamá que era un ángel.

VIDEO PARTE DOS

Si tuvieras que hablarle al Javier Ibaceta que se refleja en un espejo ¿Que le dirías? Lo bueno y lo malo.

-A ver, creo que la vida nos va llevando y no nos deja que nos analicemos, cosa que deberíamos hacerlo. Lo bueno creo que es todo lo que hemos podido lograr como familia y que me pone muy feliz también ver como los chicos van creciendo sanos y buenos. Después, lo del fútbol, sigue siendo un deporte. 

-Decís que los chicos van creciendo y tenes a tu lado a Mía, una de tus hijas. Y la vamos a aprovechar para saber ¿cómo es Javier Ibaceta como papá?

-Es terco, pero asi y todo siempre nos hemos llevado muy bien. Tenemos una excelente relación más allá que muchas veces nos peleamos. Pero es muy buen padre.

-Daniela, y tu concepto de Javier como padre, como esposo??

-Es muy respetuoso, acá en la casa, como en la cancha. Mucha gente lo conoce, saluda a todos y tenemos super incorporado que cuando salimos por ahí, con alguien se tiene que parar a conversar. En la casa es normal, es muy compañero y excelente padre, incluso con mis hijos, tiene una relación excelente. 

-Chaca, la última, ¿Que deseo tenes para este año que estás arrancando?

-En lo personal, creo que haber conseguido el título con Colón nos significó haber quedado en la historia del club, haberle aportado la primera estrella al escudo hace que hayamos dejado muy alta la vara. Nos queda pendiente ser un poco mas protagonistas en el Regional y a eso le vamos a apuntar este año.

-¿Y el deseo, puertas para adentro, para la familia?

-Yo soy un convencido que el tiempo que le dedicas a las personas es impagable, por eso es que tratamos de disfrutar de los momentos. De estar unidos, más allá que sabemos que pueden pasar cosas, pero siempre, tratando de sobre llevarlos. Hasta ahora lo hemos podido hacer y seguiremos por ese camino, siempre disfrutando. La vida se hizo para disfrutarla.

VIDEO PARTE TRES

Otra historia que nos deja muchas enseñanzas, una familia que demuestra que cuando hay amor, todo lo puede. Que el respeto y las buenas costumbres llevan siempre a conseguir buenos resultados.

La historia del Chaca Javier Ibaceta, un luchador que pasó de las buenas y de las otras, pero que siempre encuentra el sostén perfecto en su mujer y sus hijos. Un papá Supercampeón!!!

La cuarta historia de LADO B, una historia que merecía ser contada y que agradecemos a los protagonistas.

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