Un sueño de noventa minutos

Se terminó el sueño copero para San Martín. Después de igualar sin goles en los 90 minutos con Godoy Cruz, el equipo sanjuanino perdió el clásico cuyano en los penales. El esfuerzo del arquero Borgogno no alcanzó y ahora toca poner en foco el sueño del ascenso.

En San Luis, en la localidad de La Punta, la Copa Argentina fue testigo de uno de los clásicos más apasionantes del interior. En el estadio Juan Gilberto Funes, donde acompañó una multitud, en medio de un clima de éxtasis y también de violencia, ambos equipos animaron uno de los duelos de 32avos del torneo más federal que tiene el país.

Con varias sorpresas en el once titular, como la presencia del pibe Acosta, San Martín enfrentó a un Tomba consolidado en Primera División. Y no fue un duelo fácil para los sanjuaninos. Es que el plantel mendocino arrancó dominando el partido y convirtiendo en figura a Borgogno, quien de entrada le tapó un peligroso remate a Badaloni.

En el medio del primer tiempo, un clima áspero se vivió en las tribunas. A los 24 minutos, el partido estuvo demorado por un feroz enfrentamiento que protagonizaron sanjuaninos y mendocinos: volaron butacas y hubo balas de gomas. Afortunadamente los incidentes fueron controlados por la Policía y el partido pudo volver a la normalidad.

Una vez reanudado el partido y sobre el final de los primeros 45 minutos, un grosero error del línea evitó una clara situación de gol para San Martín: cobró posición adelantada a Ezequiel Montagna, pero las cámaras de la televisión mostraron lo contrario.

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Ya en el complemento, el equipo que dirige “Pancho” Martínez se animó un poco más en ataque y generó algunas situaciones en el área de Godoy Cruz. Lucas Acosta tuvo un mano a mano con el arquero tombino, pero no pudo concretar. Después, el conjunto sanjuanino llegó al área rival con un peligroso remate.

Con el 0-0 parcial, el DT de San Martín hizo algunos cambios e intentó aguantar el cero hasta el final. Pero en los penales, la suerte estuvo a favor de los mendocinos. Borgogno tapó un remate, pero Cáseres y Casa erraron sus penales. El partido terminó 4-3, y el sueño verdinegro en la Copa, quedó esfumado.

Que sea borrón y cuenta nueva.

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